Tal para cuál
Por Enrique Chávez Maranto: Los políticos son como son justamente porque nos debemos mutuamente, somos “tal para cual”.
Por Enrique Chávez Maranto: Los políticos son como son justamente porque nos debemos mutuamente, somos “tal para cual”.
Por Enrique Chávez Maranto: Una reflexión a propósito de los ciudadanos que cada día se unen más que no solo sueñan; también hacen y construyen persiguiendo el sueño pero eso sí, cada vez más con los pies bien plantados sobre la tierra.
Por Enrique Chávez Maranto: Estados Unidos es quien requiere cambiar su estrategia para combatir al narcotráfico. Su proyecto de nación depende de ello.
Por Enrique Chávez Maranto: Sobre las palabras de Catáfito, la fuerza de las palabras, el espíritu de la Semana Santa y las vicisitudes de mi vecino en un día en la playa.
Por Enrique Chávez Maranto: Los ciudadanos debemos hacer lugar a la visión de largo plazo, al sueño anhelado de equidad, justicia y prosperidad, que podemos, que debemos, construir al Votar Por México.
Por Amaya Marichal: El ITESM Campus Monterrey cerrará por las noches. Otro ejemplo más de la paulatina y evidente extinción de los espacios públicos en todo México. Es la simple y llana libertad coartada por quienes el Presidente llama una “minoría ridícula”.
Por Enrique Chávez Maranto: En las familias difícilmente todos estarán siempre de acuerdo sin embargo, al final del día, el Amor, los valores y el ejemplo del liderazgo superan siempre las diferencias.

Un México nuevo no surgirá de un conjuro milagroso, requiere del esfuerzo cotidiano de todos y cada uno de nosotros. Un día a la vez.

Por Enrique Chávez Maranto: En México aplica la metáfora de aquella ranita que colocada en una olla de agua al fuego finalmente muere cocinada… Nada causa asombro. Ni el salvajismo; ni la corrupción que calienta el agua donde se cocina el apetitoso platillo de una sociedad aletargada… ¡Cómo la ranita!

Por Enrique Chávez Maranto: El verdadero poder se ejerce en el silencio, se ejerce en la soledad. Nuestros políticos han de aprender que “calladitos, se ven más bonitos”